Perspectiva
A veces siento que el universo me manda señales cuando me estoy desviando demasiado, cuando empiezo a caer en la queja. Y entonces, sin avisar, aparece algo que me devuelve de golpe a la perspectiva.
Me pasó hace poco, estaba atrapada en mis propias incomodidades: no saber escuchar bien mi cuerpo, lo difícil que se me hacía tomar decisiones o enfrentar conversaciones incómodas. Y justo en ese momento, me llegaron dos historias —por caminos completamente distintos— de familias atravesando situaciones durisimas.
Fue inmediato, en eso momento repetir una carilla, salir más tarde porque un paciente llegó tarde, o tener una conversacion dificil… dejó de parecer tan grande, tan importante.
No es que la consulta no tenga dificultades —porque las tiene—, pero cuando relativizas, te das cuenta de que : no es grave. Y, sobre todo, tiene solución. Aunque esa solución muchas veces te pida algo incómodo.
Más adelante me encontré con una idea que terminó de aterrizar todo esto. Planteaba lo siguiente:
si todas las personas del mundo escribieran sus problemas en un papel, y luego esos papeles se mezclaran en un gran sombrero del que pudieras sacar uno al azar… ¿cambiarías tus problemas por ese nuevo papel?
No tuve ni que pensarlo.Me quedaría con los míos.
Y en ese momento, cosas que me pesan:
- Mi sensibilidad, que a veces me estorba
- Mis pensamientos profundos, que a veces me persiguen todo el dia
- Mi tendencia a evitar el conflicto
- Los pacientes que se enfadan.
- Los días en los que la agenda parece interminable.
- Los días en los que está vacía.
- El cansancio al final del día.
Todo pierde peso cuando dejamos de poner el foco solo en nuestras incomodidades y volvemos a lo que realmente importa.
De vez en cuando, el universo me devuelve a mi sitio.
Y yo, sinceramente, lo agradezco.

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