Sobre mí
Este espacio
se lo debía a mi yo de hace unos años.
A la Ana que decidió empezar de nuevo
.
Soy Ana
María Costas, odontóloga, venezolana, madre de dos niños y Persona
Altamente Sensible (PAS). Durante un tiempo me alejé de la clínica y
trabajé en oficina para poder dedicar más tiempo a mis hijos. Cuando decidí
volver a ejercer la odontología, sabía que sería un reto… pero no imaginé
cuánto iba a transformarme por dentro.
Al
recomenzar me encontré con muchos monstruos internos: inseguridades,
miedo, una sensación constante de no ser suficiente. Me aterraba hacerle daño a
mis pacientes. Sentía que ellos merecían a alguien con más experiencia, más
seguridad, más conocimientos. Yo dudaba de mí todo el tiempo.
Busqué en
internet testimonios de personas que hubieran recomenzado en la odontología y
hubieran sobrevivido emocionalmente. No los encontré.
Y ese silencio me hacía sentir aún más sola.
Cada
situación parecía confirmar mis propias carencias:
me sentía incompleta, impostora, indigna de mis pacientes.
Una nota del laboratorio, una impresión que había que repetir, un tallado que
podía mejorar… todo era interpretado por mi mente como una prueba más de que yo
no era suficiente.
Ese diálogo
interno me llevó a un nivel de estrés muy alto. Entonces comenzó una
búsqueda intensa: cursos, podcasts, charlas, información… buscando eso que “me
faltaba” para merecer ser la odontóloga de mis pacientes.
Hasta que
entendí algo esencial:
no me hacía falta nada.
Siempre he
sido una persona completa, haciendo lo mejor que puede con los recursos que
tiene en cada momento.
Un cambio de mirada
Hoy soy
mucho más amable conmigo.
Entiendo que siempre hago lo mejor que puedo. Que las notas del laboratorio no
son juicios personales, sino simplemente una forma de comunicación entre
profesionales. Que no todo lo que ocurre es un reflejo de mi valor.
Aprendí que
las cosas no “me pasan a mí”:
las cosas pasan, y yo les doy significado.
Entiendo que
estoy en mi camino. Me perdono por el daño que me hice durante años con mis
pensamientos. Sigo formándome, sigo aprendiendo, pero ya no desde la creencia
de que estoy incompleta, sino desde el deseo de desarrollar más destrezas
para vivir la clínica con mayor calma.
A mi yo de
hace unos años hoy le digo:
no te preocupes. Todo esto forma parte del camino.
Aunque ahora no te guste lo que estás viviendo, es la vía que te llevará a una
vida más en paz.
Por qué nace
OdontoPAS
Este blog
nace desde esa experiencia.
Desde la necesidad de acompañar a otros dentistas —especialmente dentistas
PAS— que se sienten agotados, desbordados o desconectados de su profesión.
Aquí
comparto:
- Mi experiencia personal
- Reflexiones sobre burnout y
sensibilidad en la odontología
- Una mirada más holística del
ejercicio profesional
- Y consejos de economía
personal para dentistas, porque la libertad financiera también nos
permite elegir con más conciencia cómo queremos vivir y trabajar
Porque creo
profundamente que podemos ejercer la odontología sin destruirnos en el
proceso.
Una vez más
comencé de nuevo.
Pero no desde cero.

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