Mi derecho a sentirme ofendida Un día, en mi búsqueda por hacer desaparecer la sensación de miedo que me inundaba cada día de mi vida (después entendí que se trataba del síndrome del impostor ), me topé con un audio de una conferencia del Dr. Wayne Dyer ¹, un personaje que me encantó por su forma sencilla de expresar las cosas. Entre todo lo que decía, hubo algo que se me quedó grabado y que, además, me hizo mucha gracia: la mayoría de las personas vamos por el mundo buscando oportunidades para sentirnos ofendidos. Incluso defendemos nuestro derecho a estar ofendidos. Parece un chiste, pero era exactamente así como pasaban mis días. Yo era una víctima del mundo en el que vivía, y darme cuenta de esto me hizo repensar muchas cosas. Me di cuenta de que iba por la vida buscando cómo sentirme ofendida por lo que me pasaba. Las personas que me rodeaban y las situaciones que me acontecían tenían la culpa de todos mis dramas (mentales, todos). Y claro, eso me hacía muy merecedora ...